Este nuevo número reúne artículos de peritos cualificados, de biólogos y de médicos que abordan, de una manera accesible, el tema del envejecimiento de las células de nuestros principales órganos. Está dirigido por el Profesor Willy DEKONINCK, Profesor Honorario a la Universidad Libre de Bruselas y Presidente del Consejo científico de la FIAPA.
Comprender, de una manera general, algunos mecanismos íntimos del envejecimiento celular puede ayudar a aprehender más fácilmente los fenómenos que llegan para todos, con la delantera en edad.
Este libro no es un nuevo précis de geriatría. Da explicaciones simples y claras sobre mecanismos complejos que se desarrollan, cada día, en el seno del organismo, así como en todas especias vivientes. Por su aspecto práctico, aporta también consejos útiles para vivir mejor su propio envejecimiento.
Sumario comentado:
El envejecimiento biológico (O. Toussaint) – Este capítulo expone el histórico de las diferentes teorías sobre el envejecimiento celular, del concepto genético y determinista hasta el del error catastrófica, pasando por la teoría paradójica del oxígeno libre, generador de radicales libres toxiques.
El tejido nervioso (W.J. Dekoninck) - Primer de los tres sistemas de control del organismo, el sistema nervioso es abordado por el estudio de los mecanismos llevando al envejecimiento de las neuronas y de sus conexiones: modificaciones estructurales y bioquímicas con sus eventuales implicaciones clínicas.
El sistema inmunitario (B. Kennes) – Segundo sistema de control, su fisiología compleja está largamente detallada para explicar mejor los mal funcionamientos con el envejecimiento. Un estado inflamatorio crónico evaluando con calma y une reacción auto-inmunitaria representan las principales características.
Las glándulas endocrinas (J-J Legros et al) – Ultimo de los tres sistemas de control del organismo. Durante el envejecimiento, la principal modificación al nivel de las secreciones hormonales sobreviene durante de la menopausia para las mujeres. Una nueva visión del tratamiento substitutivo está abordada.
El sistema cardiovascular (C. Swine) – El autor hace hincapié sobre las capacidades residuales de la edad capaces de responder a las necesidades habituales tan al reposo como al esfuerzo. En lo tocante al nivel preventivo, necesita la práctica de un ejercicio físico regular.
El riñón (N. Van Den Noortgate) - Las implicaciones clínicas del avance en edad son poco importantes porque las reservas funcionales del riñón están bien conservadas. A propósito del aspecto práctico, hay que prevenir la persona mayor del peligro de la deshidratación y del de la intoxicación por algunos medicamentos con eliminación renal.
El aparato respiratorio (J.M. Ribera Casado) - Las vías respiratorias y el tejido pulmonar no son los únicos a subir los azares del tiempo. Los músculos y los cartílagos de la caja torácica envejecen también. Del lado de la prevención, supresión del tabaco y vacunación se recomiendan.
El tejido huesoso (C. Frondini et D. Cucinotta) – Después de explicaciones sobre los fenómenos de la construcción y de la desconstrucción permanente de este tejido, los autores abordan los procesos de la descalcificación postmenopausica y senil que pueden provocar fracturas en diferentes niveles.
La piel (P. Franceschini) - Lo que provoca un envejecimiento prematuro de la piel, son los rayones ultravioletas A y B del sol y la deshidratación de la piel debida a una alteración de substancias secretadas por los fibroblastes del dermis. A fin de moderar estos mecanismos, es necesario protegerse del sol y del efecto de los radicales libres que, como en otros lugares, juegan también un papel nefasto sobre el tejido cutáneo.
El músculo (P. Noirez et al) – El efecto principal del envejecimiento de este tejido es la perdida de su masa global. Los autores nos aprenden que la reducción del número de las células satélites situadas en bordura de fibras muscular podría contribuir a la fundición de los músculos. Solo la conservación de una actividad muscular permite de retrasar los efectos de este envejecimiento.
La oreja (P. Lefebvre) - Este capítulo se interesa sobre todo al parte que está ligada con la audición, es decir la oreja interna. La pérdida de la audición o presbyacousia, no toca el conjunto de la población mayor. Un aparato, lo más rápidamente posible, es la única alternativa para mejorar la audición y la cualidad de vida.
El ojo (J-J De Laey) – Dentro de los órganos del sentido, el ojo está lo más complejo. El autor detalla el envejecimiento de sus diferentes partes analizando sus repercusiones clínicas. La agudeza visual está la más conocida. Sin la presencia de enfermedad, nuestra atención está atraída por las grandes diferencias que pueden existir al nivel de las capacidades visuales de los individuales mayores.